gracias maestro

En el jardín de infantes, maestro se convierte en un sustituto de la madre. El profesor se encarga de los estudiantes y los trata como sus propios hijos. Cuando crecen, maestro asume el papel de un instructor, que guía a sus estudiantes para convertirse en una buena persona y que inculca pensamientos Morales en ellos. Cuando los estudiantes son capaces de valerse por sí solos, el mentor ayuda a hacerles llegar a todos los hitos y lograr todos los objetivos fijados para la vida. Durante los años formativos de la vida, profesor duchas inmenso amor y afecto a sus estudiantes, a cambio de que él/ella no espera nada pero aprecio. Día del maestro es una ocasión maravillosa para corresponder el amor y el afecto demostrado, por su profesor. Ir a través de las siguientes líneas a revisar algunos poemas de amor para el profesor.

Un maestro cariñoso Cosas que desafía nuestra mente adulta Aparecen como gigantes en los ojos de los niños. Un toque suave sobre su cabeza Una simple palabra cuando dijo amablemente. Atención completa cuando ella llama. Que sepa que ha dado todo. Corrigiendo una manera amorosa. Infundir confianza en lo que dices. Hacerla creer única La pequeña falla en su mejilla. Admirando vestidos viejos y descoloridos. Recordándole todos hacemos líos. Palabras de consuelo que suavemente has hablado Has hecho una promesa que sabe no estará roto. Tu sabiendo su muñeca que se perdió hoy Es tan importante como usted no puede pagar las facturas. Ayudar a hacer sus planes y esquemas Dando sus esperanzas y sus sueños de construcción. Todo esto y así mucho más Está en su mente para siempre almacenado. Que toque su vida un tiempo Puede hacer o romper a ese niño. la educación es importante, es cierto, Pero mucho más, su fe en ti. Has resistido a través de la tormenta y conflictos; Usted ayudó a construir la vida de una niña pequeña. Verdaderamente eres uno para ser admirado. Para que le dio más de lo que se requería.

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enseñaras (al maestro)



Enseñarás a volar
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Pero sabrás que cada vez que ellos
vuelen, piensen, sueñen, canten, vivan…
Estará la semilla del camino
enseñado y aprendido.





Autor: Madre Teresa de Calcuta