fuerza emociónal

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Las emociones negativas las tenemos si antes se produce un pensamiento irracional. A veces decimos frases como esta: “Es que tal persona me pone de los nervios”, esto no es así, esa persona hace algo, tú piensas que es terrible eso que ha hecho esa persona y debido a lo que piensas sobre lo que hecho esa persona, tú solo te generas una emoción negativa y “te pones de los nervios”.

Ya el filósofo Epicteto en el siglo I d. C. decía “no nos afecta lo que nos sucede sino lo que pensamos sobre lo que nos sucede”, a veces los mismos acontecimientos a las personas les afectan de manera distinta. Nosotros tenemos que conseguir tener un diálogo interno realista porque cuando somos vulnerables a nivel emocional todo lo vemos terrible, es la “terribilitis” y vemos como terribles cosas que no lo son.
Cada vez que nosotros a nosotros mismos con nuestro diálogo interno, nos decimos que lo que nos está sucediendo es terrible, nos estamos provocando una emoción negativa.

En el diálogo interno está todo el juego de la fortaleza emocional. Esto no es pensamiento positivo, no es psicología de pensamiento positivo. La psicología de pensamiento positivo sería repetirnos a nosotros mismos que todo va bien. Éste no es un pensamiento realista porque no todo siempre va bien, igualmente no todo siempre es un desastre. No sirve de nada repetirnos como un loro que todo va bien, sino que lo que tenemos es que convencernos de que lo que nos sucede no es tan terrible. Tenemos que darnos argumentos a nosotros mismos para convencernos y creernos en lo profundo de nuestro corazón que no hay nada terrible y es entonces cuando las emociones negativas se van.

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el amor todo nos cambia

pedro belmares olvera

  El amor nos hace mejores ser humanos y todo nos cambia, tal vez nuestra forma de ser y de pensar, todo empieza cuando nos enamoramos  de una persona y  todo distinto, vemos la vida de otro color,  porque el amor nos tranquiliza y por un lapso nos hace ciegos.

 Pero que pasa cuando todo anda mal en una relación que todo lo que veíamos hermoso desaparece, vuelve nuestra negatividad y probablemente depresión, explotamos contra todo mundo, el amor nos hace falta y piensan muchos jóvenes que necesitan enamorarse de nuevo.

Hay quien dice que el amor que nos falta puede ir encausado a otras personas que estén en tu alrededor ya sea a tus padres, a tus amigos  incluso  hacia una mascota, todo es cuestión de dar amor y recibirlo.

El amor están necesario como  el agua en los seres humanos, aunque no sabes de donde vendrá la lluvia como el amor,

impulsos negativos

El manejo de nuestras emociones no es tan fácil, ha veces nuestros arranques nos dominan, para que después las personas nos cataloguen como personas impulsivas, no sabemos conque velocidad nos enfuscamos porque todo pasa tan rápido, esto no se debe porque estamos estresados todo el día, son impulsos que detonan enojo y frustración.

La felicidad, la paz, el balance que necesitamos  día con día, pero la paz  están dentro de nosotros. Puede haber circunstancias o hechos desequilibrantes que tratan de mejorar  nuestro humor y contentamiento con los demás, pero quien no tiene estabilidad interior se pone  impulsivo negativo y lo contagia a los demás,  el  perder el control lo inestabilisa  Cualquier huracán, adversidad o dificultad nos mueve e incluso atolondra un poco. Sin embargo, después volvemos a nuestra identidad y controlamos el mundo exterior.

Cómo puedes controlar tu mundo exterior o algo negativo que llega a tu vida? Desde adentro, depende como tú lo manejas. ¡O controlas tus emociones, pensamientos e impulsos negativos o ellos te manejan! Un impulso negativo es la rabia. O controlas a la rabia, o ella te controla. No hay punto intermedio.

Los seres humanos tenemos alto tráfico de emociones, pensamientos, actitudes, motivaciones e impulsos (es como tener internamente una “supercarretera” de ocho carriles que está llena de vehículos). Nuestro mundo interior, entonces, está cargado, muy ocupado. Y si no entendemos lo que ocurre adentro, vamos a ser víctimas de todo lo que sucede afuera.

Debemos de saber controlar nuestro impulso así mismo medir las intenciónes de nuestras palabras y solo escuchando podemos entendernos uno a los otros.