momento poetico

 

 

 

Besos y.... compañía, aventuras y marcar la diferencia para algo fresco y renovable.  No se puedo asumir la necesidad porque duele y da miedo.

Ese momento de la madrugada
cuando ya se ha bebido todo el vino del mundo
y no queda en el alma más que el terco deseo
de dormir abrazado a un cuerpo conocido.

Nada hay en las calles
que llene el corazón; lo sabes
y no obstante
un día y otro vuelves
a ellas respondiendo a la voz
de una oscura llamada, buscando
acaso sólo renovar el calor del regreso
a la casa y a la mujer que espera.

Pero no. Que mañana
lo que nunca encontraste
puede estar aguardando por ti en cualquier esquina.

Poema: La madrugada

Anuncios